24 abril 2016

Amar con alegría en la familia


                                                                                                       @padrejohan

El mandamiento de Jesús va directo al corazón del hombre, una exigencia que implica entrar en relación con la otra persona. “Les doy un mandamiento nuevo: que se amen los unos a los otros. Que, como yo los he amado, así se amen también ustedes” (Jn 13, 34).

Para comprender este llamado, se debe estar cerca de Jesús para escuchar junto a sus discípulos y entender que hoy, a quienes debemos amar con alegría están en primera fila en la familia. Con ellos se vive la alegría del amor, en el caminar junto de los esposos y el cariño que forma a los hijos.

La Exhortación Apostólica Postsinodal “Amoris Laetitia”, que recientemente ha publicado el Santo Padre Francisco enseña este camino de discernimiento y vivencia de la alegría del amor en la familia que recorre la realidad del himno de la caridad escrito por San Pablo (1 Co 13, 4-7), y su comprensión ayuda a acompañar e integrar a todos en el mandamiento del amor.

“El amor vivido en las familias es una fuerza constante para la vida de la Iglesia. ‘El fin unitivo del matrimonio es una llamada constante a acrecentar y profundizar este amor. En su unión de amor los esposos experimentan la belleza de la paternidad y la maternidad; comparten proyectos y fatigas, deseos y aficiones; aprenden a cuidarse el uno al otro y a perdonarse mutuamente. En este amor celebran sus momentos felices y se apoyan en los episodios difíciles de su historia de vida” (Amoris Laetitia, 88).

Compartir la alegría delamor en la familia, aprender amar en la Iglesia domestica ayudará a que seamos sensibles ante las necesidades de los vecinos y amigos de la comunidad, a quienes también debemos hacer conocer el mandamiento nuevo a través de las obras de misericordia. 

10 abril 2016

Transmitir la fe en la familia

 @padrejohan

En el evangelio de este domingo se escucha el llamado de “tiren la red” (Jn 21, 6); es Jesucristo que invita a confiar en su misericordia y, a extenderla como discípulos y misioneros en la sociedad, particularmente en la familia como transmisores y educadores en la fe.

02 abril 2016

Anunciar la misericordia de Dios





“Paz a ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo” (Jn 20, 21), dijo Jesucristo a sus discípulos enviándolos a ser anunciadores de su Divina Misericordia, capacitando así bajo la acción del Espíritu Santo la obra misionera de los apóstoles.