05 octubre 2010

Prensa católica somos todos!!!

Durante esta semana se lleva a cabo el Congreso Mundial de la Prensa Católica, en el Vaticano, donde participan numerosos representantes de medios de comunicación eclesiales. En dicho evento se plantean la interrogante sobre el futuro de la Prensa Católica ante el contexto social actual y la Iglesia de hoy, teniendo en cuenta el avance de la era digital y tecnológica, que incluso ha colocado al borde a la prensa laica.
No han dejando a un lado la realidad que vive la Iglesia ante los inminentes ataques de las grandes corporaciones comunicacionales, que están haciendo de un grave error cometido por pocos una inmensa ofensiva contra la fe del pueblo cristiano. Ante lo cual la Prensa Católica que debe estar fundamente en la fe, la verdad, y la caridad, deben seguir fortaleciéndose como una manera alternativa de presentar lo justo y sincero a la persona.
El cristiano que ve en algunos canales de televisión, o lee en periódicos o páginas de internet, la gran cobertura y arreglada producción que le hacen a estos espacios que atacan la Iglesia, y de manera especial a su Pastor. ¿Cómo debe actuar? ¿Con que criterio observar y escuchar esos ataques?, pues solo baja la inspiración del Santo Espíritu de Dios, sin tener temor a la realidad y enfrentando con valentía las correcciones que se han de hacer, y el impulso que debe dar cada persona como bautizado para que unido a la Iglesia brille la verdad de Cristo, y no se vea el mundo opacado por la mentira interesada de los que promocionan el relativismo.
Y una de las alternativas propuestas por el Congreso Mundial de Prensa Católica, durante sus primeros encuentros, es el seguir acompañando la vida, las preocupaciones, los deseos, los proyectos de los lectores, de la audiencia, de los televidentes, de los cibernautas, sean o no sean católicos pero que necesita ser iluminados por la Palabra de Dios, que debe ser reflejada en los medios de comunicación evangelizadores.
Pero el bautizado que disponibilidad tiene para apoyar, seguir, instruirse de los medios de comunicación dirigidos por la Iglesia, que presentan el mensaje de amor que nos mando a comunicar Nuestro Señor Jesucristo. Y aunque no tuvieran la disponibilidad ni el deseo de aceptar los medios de comunicación católicos, en la Iglesia tenemos la obligación de llegarles de cualquier manera incluso profundizando en el uso de la nuevas tecnologías de comunicación, y no permitir que dichos elementos de la era digital nos dejen a la orilla del camino.
La tarea de comunicar la buenas nuevas del evangelio es de todos, no solo de la prensa católica, todos somos canal de comunicación perfectamente creado por Dios para transmitir la riquezas del Reino de Dios, Prensa Católica somos todos.