26 noviembre 2010

Luz del Mundo


Esta semana ha sido presentado el libro “Luz del Mundo”, una entrevista al Papa Benedicto XVI que le realizara un periodista alemán. Es una compilación de múltiples temas a los que el Sumo Pontífice dio repuesta para saber guiar la lectura de los signos de los tiempos.
Temas como la persecución a la Iglesia, la crisis y la solución a los abusos sexuales, el relativismo, el diálogo interreligioso, la sexualidad, el celibato, la nueva evangelización, ecología, entre muchos otros tópicos fueron abordados por el Papa en esta entrevista. Que vienen hacer una luz, en el pensamiento de un pastor que afronta las situaciones de un mundo convulsionado y de transformaciones continuas.
Penoso es que algunas personas no aprovechen la riqueza de este escrito, sino que por el contrario sin tener lectura absoluta de su contenido, y sin el contexto debido, ya sacan sus conclusiones para tergiversar el mensaje propio de un Papa que valientemente ha contestado y afrontado los problemas de la humanidad, y que con su poder moral orienta e instruye a la colectividad mundial.
Tal fue el caso específico de la mala información difundida del supuesto cambio de la doctrina de la Iglesia en cuanto al uso del preservativo. Adjudicándole al Papa la aceptación de este método anticonceptivo, cuando él expresó claramente que la solución a algunos problemas, como el Sida, no es el uso del condón sino la humanización de la sexualidad, es decir la valoración del fruto del amor que Dios concedió a los hombres y mujeres.
En cuanto a la sexualidad el Papa, también comenta en este libro que “lo importante es que el hombre es alma en cuerpo, que él es él mismo en cuanto cuerpo y que, por eso, se puede concebir el cuerpo de forma positiva y la sexualidad como un don positivo. A través de ella, el hombre participa de la condición creadora de Dios. Encontrar esta concepción positiva y cuidar de ese tesoro que se nos ha dado es una gran tarea”.
Cristo es la Luz del Mundo, la apertura de nuestro corazón al salvador será lo que nos ayude a superar cualquier tipo de obstáculos en la oscuridad de quienes quieran afectar la imagen de la Iglesia, que a pesar de sus errores y pecados, reconoce, enfrenta los problemas, los supera y sigue anunciando el Reído de Dios.