29 mayo 2011

“Como si Dios no existiera”


Ante las destemplanzas del clima muchas personas dicen: “como si Dios no existiera”, dando culpabilidad al Creador de cualquier mal causado por el ser humano por el afán desmedido de poder. Que por gracia o desgracia del progreso le ha llevado a tener el conocimiento y la capacidad para progresivamente destruir el mundo.

Una de las respuestas de Benedicto XVI en la entrevista del libro Luz del Mundo, es sobre las consecuencias del progreso sin criterios morales y sin la perspectiva esencial del Bien Común. Que han conducido a muchas naciones a buscar progresos sin importarles el deterioro del universo que es lo que realmente está generando la catástrofe global.

Entonces lo que realmente suceded es que “la arrogancia del hombre que vive como si Dios no existiera, lleva a explorar y deteriorar la naturaleza, sin reconocer en ella la obra de la Palabra Creadora”, dice Benedicto XVI en su Exhortación Apostólica Verbum Domini (numero 108).

Y la arrogancia e irracionalidad no solo es de las potencias industriales que maltratan el universo parra percibir ganancias egoístas, sino también de quienes toman las montañas buscando un habita inadecuada, de quienes desafían los ríos construyendo viviendas en su margen. De quienes sin autorizaciones técnicas ni legales invaden terrenos por doquier.

Vivir como si Dios no existiera, es la muestra de la persona que no acepta del peligro al que se expone ni la realidad que podría vivir cuando hace lo que le venga en gana. Hoy es urgente reconocer en la creación la manifestación de Dios, que demos respetar y cuidar.

A partir de una toma de conciencia personal es que posiblemente se logre una cuidado positivo del universo, teniendo el temor de Dios en nuestro actuar. En la que de manera individual sea reconocida la responsabilidad con la búsqueda del progreso con miras al Bien Común.