22 mayo 2011

Líneas Guía


El Vaticano ha publicó una comunicación dirigida a todas la Conferencia Episcopales orientándoles en la realización de la Líneas Guías para combatir el flagelo aberrante de la pederastia. Mostrando de esta manera nuevamente la Iglesia su grandeza como madre y maestra, dando ejemplo de cómo se afrontan las situaciones.

Convirtiéndose en la institución modelo para combatir estas circunstancias, creando todo una normativa y afinando las que ya existían para dar una respuesta justa y evangélica a las situaciones que se han presentado y se pudieran presentar. Incluso en cada nación, cada Iglesia local ha de redactar su propia normativa para adecuarlas a cada lugar y cultura.

Pero esta determinante respuesta de la Iglesia y empuje del Papa Benedicto XVI, no ha sido sorprendente para los medios de comunicación que se preocuparon por atacar a esta institución ante la conducta indebida de una minoría de clérigos por sus abusos.

Lo cual muestra la intensión de estos medios de atacar de manera directa a la Iglesia, pues la acusación de la verdad siempre será admitida pero la mal intensión endemoniada nunca alcanzara su triunfo. Y ¿cuál es la verdadera razón por la cual la Iglesia es atacada?, la respuesta nos la dio el Cardenal Joseph Ratzinger, el día de la inauguración del conclave que lo elegiría Sumo Pontífice.

“Se va constituyendo una dictadura del relativismo que no reconoce nada como definitivo y que deja como última medida sólo el propio yo y sus antojos”, dijo horas antes de ser elegido como Papa Benedicto XVI. Es el vicario de Cristo que ha venido a colocarle el pecho a las situaciones morales y éticas que corrompen el mundo, y el anuncio de su denuncia ha aturdido a quienes obtienen ganancias a costa del relativismo, todo vale nada es pecado para ellos.

Ante tal denuncia, los abusos cometidos fueron el camino para aromatizar de podredumbre la Iglesia. Pero reconociendo los errores y promoviendo esta Líneas Guías, la Santa Sede con maestría intenta sanar con justicia las heridas; llamando a tener una asistencia especial con las víctimas, y ha protegerles creando ambientes seguros para los menores. Y también insiste una formación adecuada para los futuros sacerdotes, y una formación permanente para el clero. Y exige una cooperación plena con las autoridades civiles, ante la presencia de cualquier situación de abuso.

Y también han pedio la elaboración de estas Líneas Guía en cada Conferencia Episcopal, con la colaboración de cada Diócesis. Trabajo que ya ha sido adelantado en la Diócesis de San Cristóbal, durante la primera jornada de formación permanente que se ha tenido este año. Los miembros del presbiterio hemos estudiando el tema y dimos algunas recomendaciones como aporte a estas Líneas Guía.

El documento enviado a las Conferencias Episcopales por la Congregación para la Doctrina de la Fe, concluye diciendo: “Las Líneas Guía preparadas por las Conferencias Episcopales buscan proteger a los menores y ayudar a las víctimas a encontrar apoyo y reconciliación”.