11 julio 2011

El Panorama de la JMJ en Madrid


Faltan 35 días para el inicio de la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Benedicto XVI se encentrará con más de un millón de jóvenes en la capital de España, Madrid. Una ciudad que se ha visto convulsionada por las protestas de jóvenes indignados por la crisis socio económicos que atraviesa esa nación.

Sin duda será una JMJ muy interesante la Iglesia tendrá que brindar respuesta a estos jóvenes y esta sociedad española. Aunque el mensaje del Sumo Pontífice será universal, podrá brindar luces a estas personas que desorientadas por las adversidades tiene objetivos claros de lo que quieren alcanzar, pero no poseen la luz de quien los pueda guiar, Cristo.

Ante esta situación en España muchos se manifiestan en contra de la Jornada Mundial de la Juventud, otros tienen la esperanza de que la visita de miles de jóvenes y la presencia del Vicario de Cristo de impulso espiritual a una nación con dificultades, y alejada de Dios.

Se ha presentado protestas de diversas maneras en contra de la JMJ, incluyo algunos los Haquer de la Internet han estado atacando la página web de la JMJ. En su último ataque bloquearon la Web, y publicaron: “¿tanto dinero en publicidad. Y los necesitados?”. Mientras que los organizadores de la JMJ divulgaron en su cuenta de Twitter recordaron: “la JMJ se autofinancia, supone coste cero para el contribuyente y una inyección de más de 100 mill (Euros) para España”.

Un peregrino de la Diócesis de San Cristóbal que ya ha llegado a Madrid, escribió al programa de radio Nota Eclesial opinando sobre la situación, dijo: “pues en las parroquias se ven vallas de la Jornada y por radio también la promocionan, sin embargo hay que tener tolerancia porque hay mucha gente que está en contra. Es necesario que los peregrinos demos un testimonio tanto con la gente que nos acoja, como con los que nos podamos conseguir que no quieran saber nada de la Iglesia”.

Es el testimonio de una Iglesia joven la que podrá animar a quienes están lejos de Dios, quienes necesitan ver el rostro de Cristo. No solo en España son en todos los confines del mundo.