17 febrero 2013

Benedicto XVI: la tentación del falso bien



A un conmovido por la renuncia del Santo Padre Benedicto XVI, durante estos días experimentaremos la inmensa gratitud por con el Vicario de Cristo que hemos conocido. Por sus magnificas enseñanzas, el esfuerzo a pesar de su avanzada edad para estar junto a los jóvenes, y la capacidad que ha tenido para enfrentar múltiples dificultades en la Iglesia. 

Nos quedan pocos días de este pontificado y en el mensaje de su penúltimo Ángelus – como Papa -, ha recordado algo, muy presente en sus discursos y luchas contra el relativismo y crisis de fe durante su ministerio petrino. “El tentador es falso: no induce directamente hacia el mal, sino hacia un falso bien, haciendo creer que las realidades verdaderas son el poder y lo que satisface las necesidades primarias. De este modo, Dios se vuelve secundario, se reduce a un medio, en definitiva se hace irreal, no cuenta más, desvanece”, expresó Benedicto XVI.

La tentación del falso bien, es la realidad que ha tenido que enfrentar este Sumo Pontífice, que ampliamente somete la sociedad actual. Desde sus encíclicas, y demás escritos están los llamados de atención sobre lo tentador que es para el hombre de hoy desvanecer la presencia del Creador. En su última Carta Encíclica “Caritas In Veritate” (nº 78), nos lo dijo: “Sin Dios el hombre no sabe adónde ir ni tampoco logra entender quién es”

Hasta los últimos días de su pontificado seguirá insistiendo como guía sobre el peligro que corre la el hombre sin la presencia de Dios, dejándose llevar por el falso bien. Para ello nos invita reflexionar, preguntándonos: “¿Queremos seguir al yo o a Dios? ¿Al interés individual o al verdadero Bien, lo que realmente es bien?”. 

Agradecemos al Santo Padre por sus reflexiones, y el deseo de guiarnos por el camino del Sumo Bien. Le seguiremos encomendando en nuestras oraciones, como no los ha pedido: “Os suplico que continuéis rezando por mí y por el próximo Papa”.