21 junio 2013

El Papa Francisco y Venezuela


El Papa Francisco y Venezuela, han estado ligados en los últimos días debido a la visita del presidente venezolano al Vaticano, Nicolás Maduro, y también por la exhortación y el saludo enviado a los participantes del “II Congreso Eucarístico Catequético” en el Táchira, que por supuesto nada tienen que ver ninguno con lo otro.

Pero sí hacen referencia a nuestra nación, vida eclesial, y experiencia eucarística. En cuanto a la situación venezolana por los temas tratados durante esta reunión que de pleno muestran la realidad del país, los problemas que confronta, entre esos problemas actuales: la pobreza, la criminalidad, y el narcotráfico.

En estos diálogos de “cordialidad”, como lo ha catalogado la Santa Sede. También se ha recordado la presencia histórica de la Iglesia Católica en el país, y los aportes que han brindado en los ámbitos de la caridad, la asistencia sanitaria  la educación. Se ha reconocido esta labor histórica, por lo cual el Papa ha pedido al presidente venezolano concertar la necesidad de un diálogo sincero y constante con la Conferencia Episcopal Venezolana. Este ha sido el aspecto de la vida eclesial discutido en este encuentro.

Y el más significativo de los motivos de la vinculación del Papa Francisco con Venezuela ha sido su exhortación en “II Congreso Eucarístico Catequético” de la Diócesis de San Cristóbal. Motivando a la experiencia eucarística de los fieles, invitándolos “a fortalecer cada vez más la vida de fe en el encuentro vivo con Cristo, realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar”.

Asimismo Su Santidad Francisco los ha exhortado “a tener siempre el misterio eucarístico como fuente de comunión, de ardor apostólico, de caridad y entrega a los demás, especialmente a los más necesitados”.

De lo cual algo se debe asumir, en medio de las dificultades de esta nación, fortalecer la vida en Cristo Eucaristía, acompañado de la comunión y el trabajo eclesial. Tomando en cuenta algunas de las palabras que dijo el Papa, minutos más tarde en un congreso el mismo día que atendió a Nicolás Maduro. Dijo: “Las revoluciones de la historia han cambiado la vida política, económica, pero ninguna de ellas ha cambiado realmente el corazón del hombre. La verdadera revolución, la que transforma la vida, la cumplió Jesucristo por medio de su Resurrección: la Cruz y la Resurrección”