22 julio 2013

Alegría y esperanza de los brasileños con el Papa



La alegría de los jóvenes se percibe tan inmensa como el mar custodia la ciudad de Rio Janeiro, ciudad brasileña que recibe a los millones de jóvenes para el encuentro con el Papa Francisco. El rostro joven de la Iglesia pintado con el colorido, música, y entusiasmo de los cariocas.

Es especial la ilusión de los jóvenes que se consiguen en los aeropuertos, y terminales que conducen a la JMJ Rio 2013. Los jóvenes desena escuchar al Papa, ven en a un padre cercano y cautivador, a un Pastor que junto a sus ovejas y su mensaje ilumina la vida de los creyentes.

Pero aun es más especial el amor de los brasileños por el Papa latinoamericano, que desean ver a Francisco. Pero no todos viajarán a Rio Janeiro, pero la fe y la esperanza de ser bendecidos por él es inmensa, tanto así que envían sus peticiones para que sean llevadas a la ceremonias presidias por el Vicario de Cristo.

Estando en la semana misionera de Belo Horizonte, un joven brasileño me conmovió diciendo que lamenta no poder asistir al encuentro con el Papa, pero que por favor llevara las intenciones de sus familiares  y amigos entregándome una postal donde escribió todas estas plegarias.

Es la fe de un pueblo, es la esperanza de un pueblo confiado a su Dios, es sentir el cariño de un pastor que reza y sabe de las necesidades de su pueblo. Todos estamos inmersos en la alegría de ser bendecidos por el Papa en la JMJ, tanto quienes hemos vendido como quienes acompañan desde cualquier lugar del mundo.

Participar en la JMJ no es solo venir a Rio de Janeiro es estar en cualquier parte del universo y confiar nuestras oraciones a Dios, acompañando al Papa con nuestras mismas plegarias y asumir cada mensaje como una orientación divina para nuestras vida cristiana.