03 septiembre 2014

“Evangelio, Eucaristía, oración”



P. Johan Pacheco
@padrejohan

Roma.- A la llegada a la ciudad de Roma, la primera preocupación es que hacer para adaptarme a una vida sacerdotal junto al cumplimiento de los deberes estudiantiles, y el ejerció pastoral de la evangelización comunicacional en medio de una ciudad agitada, envuelta por múltiples riquezas religiosas y artísticas. Siempre el primer deseo es caminar hacia el Vaticano, allí la respuesta en el ángelus con el Papa Francisco: “Vangelo, Eucaristia, preghiera”.

“No se olviden Evangelio, Eucaristía y oración”, insistió el Santo Padre a los peregrinos presentes en la plaza San Pedro. Es realmente un camino de vida cristiana, para que, como lo explicado él mismo podamos conformarnos a Cristo y no dejarnos llevar por los criterios del mundo. Lo he tomado para el plan de vida espiritual, realmente ha de ser para todos alimento de la fe.

“No se conformen a este mundo, no sigan los esquemas de este mundo, sino déjense transformar, renovando su modo de pensar, para poder discernir la voluntad de Dios” (Romanos 12, 2). Si no hacemos un plan de vida espiritual, la mundanidad va diluyendo nuestra fe hasta que la sal pierde su sabor. Busquemos momento para la oración, para leer el evangelio, para alimentarnos de la Eucaristía.

Criterios del mundo pudieran dañar la fe, tal es el caso del reciente atentado a la oración del “Padre Nuestro” que hicieron los afectos a una opción política hace unos días en Venezuela queriendo idolatrar un difundo. Bien lo advirtió el Obispo de San Cristóbal, monseñor Mario Moronta: “querer pretender cambiar esta oración o parafrasearla para aplicarla a situaciones particulares o a personajes de la historia pasada o reciente no sólo es inaceptable, sino que va en contra del sentido profundo de la misma”.

Esta situación, y muchas otras guiadas por las estructuras del mundo influenciadas por la indiferencia religiosa el relativismo ético, también atentan cotidianamente con la fe y la vida cristiana. Por ello ante cualquier situación de la vida personal, y comunitaria, este exhortación del Papa es adecuada: Evangelio, Eucaristía, oración”.