16 octubre 2014

Desafío del Sínodo: unificar doctrina, evangelio y misericordia


P. Johan Pacheco
@padrejohan

Vaticano.- Ha concluido el trabajo de los círculos menores en la Asamblea Extraordinario del Sínodo de los Obispos, con un intenso trabajo de evaluación los aportes sobre los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización. Informó el cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena (Austria), que “unificar la doctrina, el evangelio y la misericordia de Jesús es el desafío permanente de los pastores de la Iglesia”.

El cardenal Schönborn compartió ante los medios de comunicación que vivió personalmente el trauma del divorcio de sus padres: “mis padres estaban divorciados y sé qué es la ruptura”, a lo que agregó también que el camino de la fe es lo que ha ayudado a muchas personas  a superar el dolor de la separación.

En el trabajo de los círculos menores los padres sinodales han corregido, y aportado nuevas sugerencias al documento que dieron a conocer al comienzo de esta semana; y que debe ser aprobado como Relación de este Sínodo de la Familia.

Han pedido que el documento se de una referencia más amplia al mensaje positivo del evangelio de la familia, al hecho de que el matrimonio como sacramento, unión indisoluble entre el hombre y la mujer, es un valor aún muy presente y en el que muchas parejas creen.

Con respecto al acercamiento de los divorciados que se han vuelto a casar al sacramento de la Eucaristía, se expresaron, por la mayor parte, dos opiniones –dice el informe publicada por la Oficina de Prensa de la Santa Sede-. Por un lado, se sugirió que la doctrina no se modificase y siguiera siendo la misma de ahora; por otro se habló de abrirse a la posibilidad de conceder la comunión, desde la perspectiva de la compasión y de la misericordia, pero sólo si se cumplen unas condiciones determinadas.


La Relación Sinodal definitiva será publicada el próximo sábado, y como ha reiterado en varias ocasiones los voceros del Vaticano, estos textos no deben asumidos como decisiones definitivas sino instrumentos de trabajo para un largo camino de debate, estudio y reflexión, a la luz del Espíritu Santo.