06 octubre 2014

En el Sínodo de la Familia “que nadie diga esto no se puede decir…”


P. Johan Pacheco
@padrejohan 

Vaticano.- Oficialmente con la primera congregación general comenzó el Sínodo Extraordinario de la Familia, son en total 253 los participantes de esta asamblea, el Papa Francisco se dirigió a ellos, la mañana del lunes, para pedirles claridad en sus intervenciones y humildad en la escucha de las propuestas, todo bajo un sentido de sinodalidad.

“Una condición general de base es ésta: hablar claro. Que nadie diga: ‘Esto no se puede decir; pensarán de mí así o así...’ Hay que decir todo lo que se siente con parresia. Después del último Consistorio – en febrero de 2014 – en el que se habló de la familia, un Cardenal me escribió diciendo: qué pena que algunos Cardenales no hayan tenido el coraje de decir algunas cosas por respeto al Papa, pensado quizá que el Papa pensara de forma distinta. Esto no va bien, esto no es sinodalidad, porque hay que decir todo lo que en el Señor se siente que se debe decir: sin respeto humano, sin temor. Y, al mismo tiempo, se debe escuchar con humildad y acoger con corazón abierto lo que dicen los hermanos. Con estas dos actitudes se ejercita la sinodalidad”.

Hablar con parresia y escuchar con humildad exhortó el Francisco, además acentuó que su presencia en será garantía y custodia de la fe, desarrollando el sínodo: “cum Petro et sub Petro”.

Gran interés también despertó en el primer día del Sínodo, la “Relatio ante Disceptacionem” presentada por el Cardenal Péter Erdö, que introduce de manera general a los temas que se discutirán durante el desarrollo de la asamblea, y principalmente reflexiona sobre “el evangelio de la familia”, los niveles de la evangelización, pastoral familiar, las situaciones difíciles, y temas relativos a la custodia de la vida.

“La familia de hoy no sólo es objeto de evangelización, sino también sujeto primario en el anuncio de la buena nueva de Cristo al mundo. Por eso, es necesaria la incesante comprensión y puesta en práctica del evangelio de la familia que el Espíritu sugiere a la Iglesia”, expresó el Cardenal Erdö.

En el índice de las situaciones pastorales difíciles, el relator general de este sínodo presentó  algunas de las situaciones pastorales difíciles, entre ellas, las convivencias y los matrimonios civiles, la pastoral a los divorciados vueltos a casas.

En cuanto a las convivencias libres, señaló que “es precio discernir casos por caso”, dando una dimensión nueva a la pastoral familiar; recordando a demás que “los divorciados vueltos  a casar civilmente pertenecen a la Iglesia”, por lo cual se le debe prestar atención. Sin crear confusión, concentrando el problema solo en la recepción de los sacramento. Este es, solo uno, de los grandes problemas que debe afrontar la Iglesia Católica en la actualidad.

A estos desafíos pastorales de la familia la Iglesia desea darles repuesta, durante este periodo sinodal 2014-2015. Y el verdadero reto, es atender misericordiosamente a quienes son heridos por situaciones difíciles en la familia, sin hacer ningún daño doctrinal, colocando en tela de juicio la Palabra de Cristo o el vigor de la indisolubilidad del matrimonio.

Para esta III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de Obispos, se han tomado en cuenta el cuestionario elaborados por pastores y fieles de todo el mundo. El Vaticano, recibió 83,11% de las repuestas de los interesados, de los cuales el 88,59 % son de las Conferencias Episcopales; 65,38 % de los Dicasterios de la Curia Romana; y 76,92 % de los Sínodos de las Iglesias Orientales, además de numerosas observaciones de personas particulares, tanto dentro como fuera de la Iglesia.