07 octubre 2014

Jornadas del Sínodo de la Familia: “no se buscan soluciones pastorales rápidas”


P. Johan Pacheco
@padrejohan 

Vaticano.- El martes, como sucederá en los progresivos días, los padres sinodales llegaron al aula del Sínodo del Vaticano minutos antes de las nueve de la mañana, ya con un clima fresco de 16 grados de temperatura. También llega el Santo Padre, y periodistas y camarógrafos tratan de llama su atención para lograr un saludo a las cámaras.

Entramos al aula sinodal para la oración de la Hora Tercia, el Papa se queda en la puerta a esperar que todos los padres sinodales entren para poder saludarle casi a todos, y darles los buenos días. Todos en sus asientos, comienza a cantar el Coro para dar inicio a la oración, acompañada de una reflexión. En esta oportunidad el cardenal Chibly Langlois, encomendó a la Virgen del Rosario las labores sinodales del día.

Luego la prensa acredita, y el coro, salimos del aula sinodal. El Relator General del Sínodo, introduce el tema a tratar y comienzan la discusión de los temas, el Instrumentum Laboris, indica que se analizara el ''Evangelio de la familia y ley natural'' y ''La familia y la vocación de la persona en Cristo''.

El Servicio Informativo del Vaticano, en el resumen de esta congregación ha informado que se reanudo el debate sobre los divorciados vueltos a casar, han reiterado que el la Eucaristía, “no es el sacramento de los perfectos, sino de aquellos que están en camino”.

Así mismo han señalado los padres sinodales que a estas parejas con problemas, la Iglesia no debe presentar un juicio sino una verdad. “Las familias que sufren no buscan soluciones pastorales rápidas, no quieren ser una mera cifra estadística, sino que sienten la necesidad de ser aconsejadas y de sentirse aceptadas y amadas. Se debe dar más espacio a la lógica sacramental que a la jurídica”, dice el resumen de la discusión sinodal.

Han presentado de igual manera tres dimensiones específicas de la familia: la vocación a la vida; la misionera, entendida como testimonio de Cristo a través de la unidad familiar; y la aceptación del otro, ya que la familia es la primera escuela de alteridad, el lugar donde se pueden aprender la paciencia y la lentitud, en contraste con el ajetreo y el bullicio del mundo moderno. También se han puesto de relieve otra dimensión ulterior del núcleo familiar: la santidad, porque la familia educa a la santidad, es un icono de la Trinidad, Iglesia doméstica al servicio de la evangelización, futuro de la humanidad.

Otro aspecto presentado en esta congregación fue la influencia de los medios de comunicación, “a veces intrusivos, cuando presentan ideologías contrarias a la doctrina de la Iglesia sobre el matrimonio y la familia. En esta perspectiva, se ha reiterado que además de proteger a los católicos, también hay que prepararlos mejor. La Iglesia debe ofrecer su enseñanza de forma más incisiva, presentando la doctrina no como una lista de prohibiciones, sino haciéndose más cercana a los fieles, como hacía Jesús”.

Ya en las tardes calurosas, de 25 grados aproximadamente -del final del verano-, la oficina de prensa de la Santa Sede ofrece una rueda de prensa para ofrecer mayores detalles del sucedido en la Sala Sinodal. Mientras se prepara todo lo necesario para los debates de la congregación de la tarde. Así transcurren los primeros días de la III Asamblea General Extraordinaria del Sínodo de los Obispos.


Terminada la jornada tres aspectos tratados en la asamblea llaman la atención: la problemática de los sacerdotes casados del rito oriental que piden auxilio, la mala preparación de los novios para recibir el sacramento del matrimonio, y el poco uso de los medios de comunicación social que hace la Iglesia para promover los testimonios de familias verdaderamente cristianas que están en las parroquias. Tal vez la solución a muchos de estos problemas siempre se han tenido…