21 diciembre 2014

Victima instrumentalizada de los movimientos Pro-Eutanasia



Johan Pacheco

El caso de Brittany Maynard ha sido objeto de instrumentalización por parte de los movimientos que promueven la Eutanasia en la sociedad actual. Sin juzgar a la persona, podemos observar la influencia de estos grupos que persuaden a tomar esta equivocada decisión, presentada como solución o dulce fin al dolor.

En los diversos medios de comunicación, que trataron este caso, observamos dos posiciones de los que ofertan su publicación para promover las Eutanasia y sus organizaciones a favor, y en otro ámbito pocos los medios que ven moralmente el caso orientando sobre el valor de la vida.

En los medios que promueven la eutanasia encontramos los elementos comunicativos de las cifradas, datos, encuestas, leyes aprobadas, contextos social que ya vine esta situación; argumentos filosóficos, elogios y agradecimientos que aprueban estos suicidios; y coinciden en minimizar la voz de la Iglesia. ¿Por qué?.

Su interés radica en hacer ver la situación como solución eficaz, en algunos medios incluso extreman proponen incluso la eutanasia como opción para la depresión. Lo sostienen con sus cifras, y las leyes de los estados donde son aprobadas. Y en un trasfondo promocionan las organizaciones que se ofrecen para ayudar a las personas a seguir el mismo camino.

En el caso de los medios que visualizan el caso desde el valor moral, hablan del sentido de la vida, reflexionan sobre el sufrimiento cristiano, la enfermedad, y ofrecen la posición de la Iglesia, en este caso ha ido el Cardenal Ignacio Carrasco quien centra su mensaje en la defensa de la vida.


La eutanasia no es la solución a la enfermedad, el suicidio no es la salida de los problemas. Debemos revalorizar el sentido de la vida, y aprender que en ella el sufrimiento y dolor podría ser una experiencia a vivir. Difícil para mentalidad actual decir que con la fe, en presencia de Dios, podemos hacer las cargas ligeras; este este es el desafío de la comunicación del valor vida.