29 enero 2015

Europeo pierde el alma girando en torno a la economía


 

Johan Pacheco

El Papa Francisco ha realizado una valoración de la realidad del continente europeo, lo hizo durante su discurso en el Parlamento Europeo, en noviembre del 2014.  “Una Europa que no es capaz de abrirse a la dimensión trascendente de la vida es una Europa que corre el riesgo de perder lentamente la propia alma”, afirmó el Santo Padre.

El mensaje de esperanza y aliento a las naciones europeas tuvo un importante impacto mediático, de este continente. Algunos medios destacando la visión humanista – pastoral del Santo Padre, orientando su mensaje a la solidaridad mutua. Y otros pocos medios, llevándolas al plano político del discurso de un Jefe de Estado.

Sin embargo todos coinciden en hacer prevalecer el llamado de atención a los Eurodiputados a defender humanitariamente los intereses del continente, principalmente desde el despliegue del respeto a la persona humana y en un segundo punto desde el apoyo mutuo entre las naciones.

“Dar esperanza a Europa no significa sólo reconocer la centralidad de la persona humana, sino que implica también favorecer sus cualidades. Se trata por eso de invertir en ella y en todos los ámbitos en los que sus talentos se forman y dan fruto”, señaló el Papa Francisco, conduciendo a dos ámbitos que se debe prestar gran atención: la familia y el trabajo.

En este importante discurso el carisma del Papa ha deslumbrado no solo a los parlamentarios, de derecha e izquierda, sino también a los medios de comunicación que han resaltado en sus publicaciones los valores que impulsa el Santa Padre para Europa como: dignidad trascendente, solidaridad, paz, encuentro, esperanza.

Concluyó el Papa su discurso así: “ha llegado la hora de construir juntos la Europa que no gire en torno a la economía, sino a la sacralidad de la persona humana, de los valores inalienables; la Europa que abrace con valentía su pasado, y mire con confianza su futuro para vivir plenamente y con esperanza su presente”.