19 febrero 2015

Los 10 mandamientos según Benigni


                                                                                                                  
                                                                                                                       Johan Pacheco

Los días previos a la Navidad, del 2014, la televisión Italiana RAI ha presentado en directo y en horario especial al actor y director de cine Roberto Benigni ofreciendo un monologo sobre los diez mandamientos de la Ley de Dios. Ha sido un gran suceso comunicacional en Italia, y una muestra de cómo presentar los contenidos doctrinales para la Iglesia Católica.

Con alegría, humor, entusiasmo, captando la atención del espectador, y hasta cierto nivel- con buena preparación doctrinal y teológica sobre los contenidos de los 10 mandamientos. En su primera parte, majestuoso en su dialéctica para llevar al espectador con la imaginación a los ocurrido en la historia del Éxodo, y su apoyo en la citación de autores cristianos; en la segunda parte, fue menos brillante –un poco monótono- pero conservo el mensaje de la libertad que concede vivir los diez mandamientos.

Este tipo de programa en la televisión, o cualquier otro medio, es una manera positiva de presentar la fe. Principalmente porque la promueve, muestra la vivencia de la misma fe no solo desde la presencia de un clerico sino la de un laico que se ha preparado en el tema, y aun mejor porque la ha vivido.

Podemos señalar dos razones por lo cual estas presentaciones en la televisión pudieran ser positivas, primero porque tiene contenido: es rica en su enseñanza deja un mensaje claro, conduce con la verdad y lo lleva a la verdad. Segundo por el  testimonio que se ofrece de amor a la Ley Divina.


En un espejo hermoso para la Iglesia que quiere ir en salida, que quiere comunicar su fe efectivamente. Lo pude hacer haciendo usos de estas herramientas comunicacionales, pero más aun con el testimonio de sus fieles y ministros que apegados al mandamiento del amor pueden ser luz para quienes yacen en la oscuridad.