19 abril 2015

C I N C O ¡agradezco a Dios por su llamado!




Gracias Señor por el llamado al ministerio Sacerdotal, por orientar cada día mí servicio a la Iglesia y en ella a todos el Pueblo de Dios. Siendo inmerecido me haces canal de tú misericordia, para ello me dispongo plenamente a dejar llenar mi corazón de tú gracia para ser fiel administración de tus dones. Cinco años de sacerdocio, que iluminado por tú Santo Espíritu sea toda una verdadera vida cristiana. Gracias mí Dios, gracias.