28 septiembre 2015

“La regla de oro” de Francisco en América




@padrejohan

El entusiasmo que vive el continente americano es grande, el Papa Francisco ha esparcido la semilla del evangelio de la alegría e invitado a vivir la cultura del encuentro desde la misericordia. El puente trazado en su décimo viaje apostólico desde Cuba hasta EEUU, deja en esta sociedad el anhelo de vivir la regla de oro: «Hagan ustedes con los demás como quieran que los demás hagan con ustedes» (Mt 7,12), desde la viva esperanza de los jóvenes y las familias.


“Esta regla nos da un parámetro de acción bien preciso: tratemos a los demás con la misma pasión y compasión con la que queremos ser tratados. Busquemos para los demás las mismas posibilidades que deseamos para nosotros. Acompañemos el crecimiento de los otros como queremos ser acompañados” (Discurso en el Congreso de los Estados Unidos de América, Washington).

Las palabras y los gestos del Papa Francisco en las dos naciones, y diversas ciudades que visitó permiten contemplar en su mensaje: su esperanza en los jóvenes y en las familias a quienes llama a vivir esta regla de oro; así mismo a los responsables de las decisiones políticas, económicas y jurídicas a tomar caminos que fortalezcan la esperanza de estos hombre y mujeres, y del medio ambiente en el que habitan.

A los jóvenes el Pontífice les pidió vivir la esperanza como la virtud de quien camina con una meta clara y alimentada por la memoria. “Para caminar en la vida, además de saber a dónde queremos ir es importante saber también quiénes somos y de dónde venimos. Una persona o un pueblo que no tiene memoria y borra su pasado corre el riesgo de perder su identidad y arruinar su futuro”. (Mensaje a los Jóvenes del Centro Cultural Padre Félix Varela, La Habana)

A las familias, “fábrica de esperanza”, les exhortó a crear “una sociedad de bondad, de verdad y de belleza”. Por ello insistió en que no podemos pensar en una sociedad que no le da espacio a la vida familiar. “Cuántos problemas se revertirían si nuestras sociedades protegieran y aseguraran que el espacio familiar, sobre todo el de los jóvenes esposos, encontrara la posibilidad de tener un trabajo digno, un techo seguro, un servicio de salud que acompañe la gestación familiar en todas las etapas de la vida” (Mensaje en la Fiesta de la Familia, Filadelfia).

La regla de oro de Francisco en América la vivimos desde la familia, con el potencial que ofrecen los jóvenes y la alegría del evangelio que guía los caminos de la misericordia, y reavivan en cada dificulta la esperanza de una mejor sociedad, y un apreciado medio ambiente: haciendo como queremos que nos hagan.