07 octubre 2015

III día | #Synod15: “hay un ataque artero a la familia”



@padrejohan

El miércoles de la primera semana del Sínodo, el Papa Francisco realizó a habitual catequesis dedicada a la familia y su relación con la Iglesia, destacando el Papa el “espíritu familiar” que siempre debe distinguir. Mientras tanto en los círculos menores, los Obispos Latinoamericanos denunciaron las legislaciones que dan un “ataque artero a las familias”.
   
Un cálido ambiente familiar reinaba en la Plaza San Pedro, allí el Papa expresó: “La Iglesia distingue hoy, en este punto exacto, el sentido histórico de su misión acerca de la familia y del auténtico espíritu familiar: comenzando por una atenta revisión de vida, que se refiere a sí misma. Se podría decir que el “espíritu familiar” es una carta constitucional para la Iglesia: así el cristianismo debe aparecer, y así debe ser. Está escrito en letras claras: «Ustedes que en un tiempo estaban lejanos -dice san Pablo- […] ustedes ya no son extranjeros ni huéspedes, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios» (Ef 2,19). La Iglesia es y debe ser la familia de Dios”.

Francisco insiste en inyectar este “espíritu familiar” incluso aquellos ambientes políticos, jurídicos, económicos –dice el Papa- que parecen “deshidratados”. Son aquellas instituciones que no están dando el valor adecuado a las familias, que ponen por encima intereses egoístas asfixiando el núcleo familiar. Esta observación del Santo Padre coincidió con la denuncia de los Obispos hispanoamericanos quienes mencionaron el doble lenguaje de las legislaciones de sus países.

En rueda de prensa, el Obispo Salvador Piñeiro –Presidente de la Conferencia Episcopal de Perú- ofreciendo un recuento de la labores en su círculo menor, señaló que “hay un ataque artero a la familia, hay un doble lenguaje. Todos están de acuerdo que la familia es patrimonio de la humanidad, pero por debajo, en nuestras legislaciones se dan motivos para divorcio civil, se abre la puerta al aborto. Y nosotros tenemos que apostar por el evangelio de Jesús, que es de vida, de esperanza, es de la familia”.

Esta situación que viven muchas naciones, y no sólo de Suramérica, donde los legisladores con ambiguas leyes que luego descompensas la familia y la sociedad, necesitan de la inyección del “espíritu familiar”. ¿Y quiénes se presentan con esto doble discursos, no son también de una familia? Si, por ello muchas responsabilidades se deben asumir desde cada hogar, parece que la inyección del “espíritu familiar” comienza en casa.