05 octubre 2015

I día | #Synod15: “Leer la realidad con los ojos de la fe y con el corazón de Dios”



@padrejohan


Bajo la confianza de la oración ha comenzado la XIV Asamblea Ordinaria del Sínodo de los obispos, dedicado a la Familia. Y ha sido la mejor manera de comenzar ante las amenazas de elementos externos que quieren influenciar en el desarrollo de la actividad sinodal. La oración y la comunión mostrada por el Obispos hacen un camino de esperanza para la familia.


Ante el apremiante Sínodo de la Familia, algunos grupos de presión contra la Iglesia construyeron sus historias con el Papa dice y hace para ventilar un ambiente confuso al inicio de la reunión de los prelados; además de esto consiguen la adhesión de un ex oficial del Vaticano que hace pública su visión afectiva para manipular mediáticamente el comienzo de Sínodo.

Sin embargo ni una cosa ni la otra, ha sacado de sus objetivos esta asamblea que preside el Papa Francisco y que ha dicho en el discurso inicial que “el Sínodo no es un parlamento donde para alcanzar un consenso o un acuerdo común se recurre al negociado, al acuerdo o a las componendas, sino que el único método del Sínodo es aquel en el que se abre al Espíritu Santo con coraje apostólico, con humildad evangélica y con oración confiada”.

Entonces la “vocación y misión de la familia en la Iglesia y en el mundo contemporáneo”, sigue siendo la preocupación de este sínodo que ciertamente debe afrontar las delicadas situaciones que amenazan la Iglesia doméstica. Sin embargo, ya en su inicio han demostrado que no son manipulables ante las presiones externas, que a decir verdad no son nuevas. Lo aseguró el Cardenal Vingt-Trois: “si esperan un cambio espectacular en la doctrina de la Iglesia, se van a desilusionar”.

Lo que indica que el perfil de Iglesia de la Misericordia, hospital de campaña para atender a tantos heridos por situaciones difíciles en la familia sigue tomando fuerza, propuesta que en su pontificado presenta Papa Francisco: “la Iglesia que camina unida para leer la realidad con los ojos de la fe y con el corazón de Dios”. El debate de los obispos, debe ayudarlos a buscar la fórmula que defienda la doctrina sobre la familia y matrimonio pero a su vez abra las puertas a todos, sin exclusión.


Para esto el Papa exige a los padres sinodales coraje apostólico “que no se deja asustar de frente a las seducciones del mundo, que tienden a apagar en el corazón de los hombres la luz de la verdad, sustituyéndola con pequeñas y pasajeras luces”. Oremos por los Obispos, expertos y familias que hacen parte de este Sínodo de la Familia para que guiados por el Espíritu Santo despierten la esperanza de tantas familias quebradas por las dificultades.