11 octubre 2015

VII día | #Synod15: Oración por el Sínodo de la Familia




@padrejohan

Como cada domingo, estamos invitados a vivir la jornada de descanso. Que nos permite hacer una pausa en el trabajo, para reponer las fuerzas físicas pero también espirituales; siendo el día del Señor vamos a misa y la alegría de fe la compartimos en familia. Es una combinación que fortifica la Iglesia doméstica, teniendo la oración una relevancia sin igual.

Viviendo el Sínodo de la Familia, acompañemos con la oración. Así lo ha insistido el Santo Padre Francisco, nuestra oración nutre el desarrollo de la actividad sinodal. 

Oremos en familia, con la plegaria por el Sínodo de la Familia:

“Jesús, María y José,
en ustedes contemplamos
el esplendor del amor verdadero,
a ustedes nos dirigimos con confianza.
Sagrada Familia de Nazaret,
haz que también nuestras familias
sean lugares de comunión y cenáculos de oración,
auténticas escuelas del Evangelio
y pequeñas Iglesias domésticas.
Sagrada Familia de Nazaret,
que nunca más en las familias se vivan experiencias
de violencia, cerrazón y división:
que todo el que haya sido herido o escandalizado
conozca pronto el consuelo y la sanación.
Sagrada Familia de Nazaret,
que el próximo Sínodo de los Obispos
pueda despertar en todos la conciencia
del carácter sagrado e inviolable de la familia,
su belleza en el proyecto de Dios.
Jesús, María y José,
escuchen y atiendan nuestra súplica. Amén”.
“Jesús, María y José,
en ustedes contemplamos
el esplendor del amor verdadero,
a ustedes nos dirigimos con confianza.
Sagrada Familia de Nazaret,
haz que también nuestras familias
sean lugares de comunión y cenáculos de oración,
auténticas escuelas del Evangelio
y pequeñas Iglesias domésticas.
Sagrada Familia de Nazaret,
que nunca más en las familias se vivan experiencias
de violencia, cerrazón y división:
que todo el que haya sido herido o escandalizado
conozca pronto el consuelo y la sanación.
Sagrada Familia de Nazaret,
que el próximo Sínodo de los Obispos
pueda despertar en todos la conciencia
del carácter sagrado e inviolable de la familia,
su belleza en el proyecto de Dios.
Jesús, María y José,
escuchen y atiendan nuestra súplica. Amén”.