19 octubre 2015

XV día | #Synod15: que no sea superficial y entre en la vida de la Iglesia





@padrejohan

Como todos los días, durante el desarrollo del Sínodo de la Familia recibimos información sobre su desarrollo en la Sala de Prensa del Vaticano. Al parecer ya los padres sinodales han terminado la discusión de todo el ‘instrumento de trabajo’, ahora las comisiones trabajan en la redacción del ‘documento final’ para luego someterlo a votación, y esperar la decisión del Papa de publicarlo o preparar una Exhortación Post Sinodal. 

En la rueda de prensa de este lunes, la información la ofrece el Patriarca de Jerusalén, Fouad Twal; el Arzobispo Mark Coleridge, de Australia; y el Obispo de Parma (Italia), Enrico Solmi. En sus comentarios reiteran el ambiente de colegialidad vivido, su preocupación por las familias, y al terminar el Sínodo el trabajo continuo.

“Lo que es seguro, es que el próximo Domingo no se termina el trabajo. El camino continua”, expresó monseñor Coleridge; indicando además que “este es un sínodo pastoral, se necesita la doctrina pero es primordialmente un sínodo pastoral”. Según arzobispo esta pastoral es necesaria para dialogar con las parejas, “hay que escuchar sus historias y no ofuscarles con la doctrina”.

Por su parte monseñor Enrico Solmi, espera que este Sínodo “no sea superficial y que entre en la vida de la Iglesia, dejando a la familia en el lugar que se espera”, además manifestó su deseo que el Sínodo “sea un signo fuerte para nuestra sociedad y nuestros países, que habitualmente olvidan sistemáticamente la familia”.

El Patriarca de Jerusalén, Fouad Twal, recordando la riqueza de la colegialidad y la universalidad del Sínodo les ha permitido visualizar que “muchos desafíos de Occidente no existen en algunas partes del mundo y en algunas zonas hay problemas radicalmente diferentes”. Por lo cual son diversos los temas y “hemos hablado no sólo de los divorciados, también de los problemas de las familias inmigrantes o víctimas de la violencia”.

Según las palabras de estos tres pastores la recta final del Sínodo quiere seguir asumiendo el deseo de hacer experimentar la misericordia de Dios a todos, pero sin quebrantar la doctrina. Por estas razón serán diversos los desafíos para atender eficazmente a las familia, en una pastoral cercana y renovada, sin permitir que sea superficial.