21 octubre 2015

XVII día | #Synod15: No se trata de modificar o dulcificar la doctrina



 @padrejohan

Con una mirada de pastores misericordiosos los obispos han examinado esta semana la tercera parte del documento de trabajo, que trata los temas de mayor preocupación por las familias en situaciones difíciles. Sin embargo una de sus aportaciones indica que no se trata de endulzar la doctrina, ni muchos menos hacer que el Sínodo de se quede en palabras bonitas.

El objetivo del Sínodo de la Familia sigue siendo orientar la misión y vocación de la familia en el mundo actual. Lo podemos constatar en algunas de las apreciaciones de los Círculos Menores de habla español, en su última relación:   

1.    Enamoramiento y las etapas de la preparación al matrimonio (remota, próxima, inmediata): adolece de limitación en el tiempo. Para ello, las Parroquias deben elaborar y ofrecer itinerarios de formación.

2.    La familia es origen de vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada, sin excluir de ello a las familias en situaciones difíciles.

3.    Es cierto que la mayoría de las legislaciones civiles no recogen ni expresan los valores evangélicos de la familia y, por ello, deberíamos hacer causa común con otras confesiones religiosas cristianas y aun con otras religiones que comparten el ideal de familia.

4.    No basta con hablar de caminos de misericordia y cercanía, sino que debe llegarse a propuestas concretas porque, si no, nos vamos a quedar en palabras bonitas pero vacías. 

5.    Tenemos que acabar con el continuo reproche que lanzamos a la cara de quienes han fracasado en sus primeras nupcias, sin olvidar que también nosotros tenemos culpa en ese fracaso ya que no les hemos acogido, hemos cumplido simplemente con las formalidades y los requisitos legales y, muchas veces, a través de secretarias.

6.    No se trata de modificar o dulcificar la doctrina, sino de ver su desarrollo orgánico para compaginar verdad-acompañamiento, doctrina-pastoral, sin dicotomías. 

7.    Familia y formación: urgencia de hacer de la pastoral familiar un eje transversal de toda la pastoral. Se es consciente en la necesaria preparación de los agentes de pastoral en este campo.

8.    No se ve claro llamar "camino penitencial" al itinerario de los divorciados y vueltos a casar; convendría, quizás hablar de itinerarios de reconciliación, pues hay realidades irreversibles que no pueden ser sometidas a un camino penitencial sin posibilidad de superación.

9.    El tema del acceso a los sacramentos, en concreto a la eucaristía, no puede ni debe ser el centro ni el punto focal de la atención a estas situaciones. 

10. Paternidad responsable y la responsabilidad generativa fue objeto de rico intercambio, y es, en los momentos actuales, de gran importancia para el respeto a la dignidad de la persona y de la vida.

Todo un arco de consideraciones que incluyen a la familia, buscan el camino para hacerles sentir parte de la Iglesia y hacerles entender que pese a cualquier circunstancia nunca han estado fuera de ella. Incluso extiende a las familias no cristianas un puente para caminar antes los intempestivos problemas de la actualidad.