11 noviembre 2015

La “Iglesia en salida” es superior a las especulaciones


                                                                                                              @padrejohan

Los esfuerzos que el Papa Francisco y sus colaboradores hacen en temas relacionados a las finanzas de la Santa Sede se reconocen en la superación de fases, que han conducido desde hace tiempo a una legal transparencia. Este trabajo es constante, y hace parte de la reforma que se vive en la Iglesia, renovación que es pastoral-espiritual incluso desde la administración de bienes temporales.


Por ello, no es novedosa la publicación masiva de noticias y documentos privados sobre situaciones ya superadas, que hacen parte del camino de renovación en la Iglesia. Y, como pueden crear un clima de confusión, también -de alguna manera-, confirman la apuesta correcta del Santo Padre por la reforma de las instituciones a su servicio.

Los últimos acontecimientos, detenciones en Vaticano por robo de información confidencial, y publicaciones en Italia, pretenden desacreditar una “Iglesia en salida” y desvalorizar el compromiso de instituciones eclesiales que en asuntos financieros haciendo correcciones y cumpliendo con exigencias internacionales ya ha obtenido grandes logros.

Sin embargo el afán mediático, con interés mercantilista, ofrece una visión distorsionada de la realidad de la Santa Sede, incluso con aquellas situaciones que ya tienen un camino de progreso. La avaricia de particulares quiere hacer creer que la Iglesia vive un constante viacrucis de situaciones difíciles, cuando en realidad desde el reconocimiento de sus debilidades las afrontan con decisiones concretas, y muchas ya fueron solucionadas.

Ante la situación debemos considerar algunos elementos para saber leer la realidad, algunos de ellos ya razonados por el Padre Federico Lombardi –Portavoz del Vaticano- en su “reflexión acerca de las discusiones sobre los temas económicos en la Santa Sede”. Principalmente que el contenido de lo divulgado es información ya conocida y relacionada con el análisis económico que el Papa pidió llevar a cabo para mejorar los procesos administrativos; de tal manera que no altera los procedimientos ya comenzados, sobre una investigación solicitada por el mismo Francisco. Y que incluso las primeras indagaciones se efectuaron desde el pontificado de Benedicto XVI.

“Una gran cantidad de información de esta naturaleza debe ser estudiada, entendida e interpretada con cuidado, equilibrio y atención”, decía Lombardi en su reflexión. Esta interpretación que hace libremente cada persona, se debe realizar desde una base de la realidad que vive la Iglesia hoy: su crecimiento en los diversos ámbitos pastorales y administrativos no puede ser disminuido por intereses particulares. Actualmente la imagen de la “Iglesia en salida” que propone y se vive con el Papa Francisco es superior a cualquier especulación y trasgresión individual de la ley.   

Cualquier lectura se debe hacer considerando la actualidad de la “Iglesia en salida”, que es cuestionada, sin apreciar el trabajo continúo del Papa Francisco y sus fieles colaboradores para la reforma de una Iglesia cercana a los pobres, transparente en sus actos, corrigiendo valientemente sus errores desde las virtudes de la misericordia evangélica.