04 marzo 2017

“La cuaresma es un nuevo comienzo”



“La cuaresma es un nuevo comienzo”, así lo define el Papa Francisco en su mensaje para este tiempo litúrgico que nos lleva hasta la celebración de la Pascua. Una oportunidad para escuchar el llamado a la conversión, y acércanos a Dios a través de su Palabra y el encuentro con el prójimo.

Con las prácticas cuaresmales del ayuno, la oración y la limosna estamos invitados a vivir un estrecho encuentro con el corazón misericordioso de Dios, mediante su Palabra y las obras de la misericordia.

Para ello es necesario reconocer al hermano como un regalo de Dios, una oportunidad para ser fuente de la misericordia para ellos. “La Cuaresma es un tiempo propicio para abrir la puerta a cualquier necesitado y reconocer en él o en ella el rostro de Cristo. Cada uno de nosotros los encontramos en nuestro camino. Cada vida que encontramos es un don y merece acogida, respeto y amor”, dice Francisco en su mensaje.

Un nuevo comienzo que también se expresa en el amor a la Palabra de Dios, y la disposición para dejarnos guiar por el Espíritu Santo y discernir la acción de la Sagrada Escritura en nuestra vida. “La Palabra de Dios nos ayuda a abrir los ojos para acoger la vida y amarla, sobre todo cuando es débil”.

La Palabra y el prójimo son un don de Dios, que deben ser acogidos en el corazón para hacerlos nuestros, y no permitir que la tentación del pecado, la indiferencia, el egoísmo nos cierre a ellos.  Esta cuaresma es un nuevo comienzo, Jesucristo no se cansa de perdonar. Su misericordia es infinita y nos interpela a ser testigos de ella, orando y mediando la Palabra de Dios el servicio de la caridad al prójimo.